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La observación más fría del año

Y con el mercurio marcando bajo cero, el CIDAM se atrevió a investigar los cielos en su lugar habitual de observación en el que, por cierto, contamos con una maravillosa visibilidad de la bóveda celeste. Una de las noches más limpias que recuerdo.

Entre los objetivos de nuestros telescopios se encontraban objetos como M42M1M51M41, M47…, los planetas Venus, mostrándose en fase menguante, Júpiter, en el que distinguimos sus cinturones de nubes y sus cuatro mayores lunas (Ío, Europa, Ganímedes y Calisto), o Marte, en el que algunos afortunados pudieron distinguir el casquete polar. A continuación pasamos a describir algunas nebulosas y galaxias de las que disfrutamos en la salidas. Esperamos que os sea de ayuda.

M42

M42 al sur del cinturón, entre el grupo de estrellas inferior.

M42, la Nebulosa de Orión se sitúa en la constelación de Orión, al sur del cinturón de Orión. Es una de las nebulosas más brillantes que existen, y por tanto, una de las pocas identificables a simple vista con una magnitud 4 en el cielo nocturno. Esto se debe a que está situada “delante” de una estrella múltiple, sigma-Orionis, aparte de ser iluminada por las estrellas jóvenes del cúmulo abierto del Trapecio. Os invitamos a que identifiquéis M42, ya que con unos prismáticos simples puede verse una mancha difusa bastante identificable.

M42 o Gran Nebulosa de Orión.

Se distancia de la Tierra alrededor de 1500-1600 años luz y comprende una extensión de 24 años luz, en los que engloba la Nebulosa de De Mairan (M43) y la Nebulosa Cabeza de Caballo, además de un cúmulo abierto y cuatro estrellas principales, dos de ellas binarias (dobles).

 

 

M1

M1 cercana a la constelación de Tauro, al norte de la constelación de Orión.

También llamada Nebulosa del CangrejoM1 lo conforman restos de la explosión de una supernova allá por 1054, año en el que los habitantes de la Tierra distinguieron un fuerte luz en el firmamento incluso durante el día a lo largo de casi dos años. Se localiza en al norte de uno de los cuernos de la constelación de Tauro.

M1 contiene en su zona central un púlsar que gira a 30 revoluciones por segundo. El descubrimiento de esta nebulosa arrojó luz sobre la evidencia de que las estrellas de neutrones se producen por la explosión de supernovas.

Púlsar de la Nebulosa del Cangrejo. Imagen obtenida de la combinación de imágenes del Hubble (rojo) y el Telescopio Chandra en rayos X (azul). Fuente: Wikipedia.

M51

También conocida como la Galaxia Remolino, es una galaxia espiral en la constelación de los Perros de Caza (Canes Venatici). Se sitúa cerca de la primera estrella del mango de la Osa Mayor, a 3 grados al sur-sudoeste de Alkaid. Destaca por la belleza de su estructura espiral aparte de ser un magnífico ejemplo de interacción entre galaxias, donde M51 “desgarra” a NGC 5195, que se ve modificada por el tirón gravitatorio al igual que M51.

NGC 5195 (superior) y M51 (inferior).

Hasta aquí algunas de las constelaciones, nebulosas o galaxias que pudimos observar y las que os aconsejamos buscar en el cielo, porque están allí, esperándoos.

 

Alcor y Mizar, un sistema sextuple

Creo que todos hemos identificado alguna vez la Osa Mayor en la bóveda celeste aún cuando nuestros conocimientos dejaran mucho que desear. El Carro (Cucharón para los ingleses) que solemos localizar en nuestro firmamento es un asterismo (una figura que no se ha reconocido oficialmente) constituido por las estrellas más brillantes de la Osa Mayor que representan la cola de la osa. Se compone de siete estrellas principales: Alkaid, Mizar, Alioth, Megrez, Dubhe, Merak y Phecda.  La Osa Mayor es la constelación más fácil de identificar en el hemisferio Norte y permanece durante todo el año (circumpolar). Con unas nociones básicas partiendo de El Carro, podemos hallar la Estrella Polar fácilmente, muy útil cuando el GPS te indique que vayas al norte en una oscura noche (caso real el del GPS indicando al norte).

El Carro destacado en la Osa Mayor.

Mizar es  la segunda estrella empezando por el final de la cola. Si se tiene una buena vista y a modo de ejercicio de agudeza visual, se es capaz distinguir una pequeña acompañante al lado llamada Alcor. Mizar y Alcor están separadas unos 3 años luz de distancia, lo que equivale a unos 2,840184*10^13 km; si comparamos, la distancia de nuestro sol a la estrella más cercana (Alfa-Centauri) es de 4 años luz. Mizar y Alcor se mueven juntas y dentro del conjunto de la Osa Mayor. Esto se denomina sistema estelar binario y se produce cuando las dos estrellas se mantienen unidas por una fuerza gravitatoria y giran en torno a un centro común. Sin embargo, durante mucho tiempo se consideró que no era un auténtico sistema binario, sino una simple estrella doble hasta que en 2009 un estudio de Eric Mamajek corroboró la teoría. Ahora bien, el sistema Mizar-Alcor se considera sextuple, considerándose como binario la existencia de un complejo A  y otro B que forman Alcor, unidos al complejo cuádruple Mizar. Por tanto, tenemos 6 estrellas nada más y nada menos relacionadas por un campo gravitatorio común y en continuo movimiento a su vez en el grupo de la Osa Mayor. Según el estudio se sugirió que están a una distancia de 74000 +- 39000 unidades astronómicas (una UA es la distancia del Sol a la Tierra, unos 149.597.870 km), más cerca de lo pensado en un principio.

Mizar y Alcor, observable con una buena vista. La estrella superior es Sidus Ludoviciana.

Ahora ya sabréis que cuando miréis a esa segunda estrella del mango del Cucharón, en realidad serán dos, que en realidad serán seis.